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miércoles, 28 de enero de 2015

Fines de semana locos, lindos y cansados.

A mi puestito del Jardín del Arte llegó mi mamá (la Ofe) y me dió mucho gusto que me acompañara. Parece que me trae suerte porque estuvo muy movido mi sábado. Llegó una pareja brasileña y una chica japonesa que por más intentos que hizo con mi mamá de comunicarse nomás no pudieron (y la Ofe dice que la chica lo intentó pero se me apanicó la Ofe)

La pareja brasileña regresó más tarde, dos personas encantadoras que están de visita en México y platicamos mucho. Él se llevó un dibujo que a mi me gusta mucho porque lo hice en Puerto Progreso Yucatán en un viaje junto a personas que ahora son amigxs muy queridxs para mi y quedamos de vernos en cafederaiz para otro dibujo que quiere tatuarse. Luego llegó otro señor y platicamos mucho sobre mi trabajo, y el suyo (es fotógrafo y hace esculturas de madera) de libros, del miedo que da ponerse a hacer lo que a uno/a le gusta, de exponerse tan directo como es en el Jardin del Arte a las personas y escuchar de primera mano lo que les parece mi obra... quedó de regresar para dibujar juntos. 

Después fui con compañerxs del jardin que ya somos amigxs y reímos mucho jugando y riendo... esa manía de divertirnos a pesar de lo que sucede en lo macro y también en el interior de nosotro/as. Apenas un día antes estaba llena de dudas y desorientada (lo sigo, pero con la conciencia que son etapas)
Poco a poco me voy apropiando de mi puestito, del espacio en ese jardín y el contacto directo con las personas y mi trabajo va afinando y cuestionando lo que hago, cómo lo defino y también es muy interesante poder conocer y recibir de ellas una retroalimentación.

El domingo fui a la actividad dominical de la Asamblea de la Col. Roma, esa que estamos tratando de sembrar además de marchar por Ayotzinapa...¡Qué dificil es conciliar distintas posturas!, ir avanzando con diferentes temperamentos y formas de trabajo... es un real ejercicio de trabajo, de paciencia, de construcción. ¿En qué acabará? No lo sabemos... por lo pronto el trabajo con las manos sigue siendo, para mi, interesante y muy aleccionador... no se puede ver un árbol enorme dando sombra si no se trabaja en él regándolo, sorteando las dificultades... teniendo paciencia... ¿verdad? 

Y luego una se encuentra con maravillas hasta en la plaga que mata árboles... le tomé fotos a una rama que parece tentáculos de pulpo asfixiando, destruyendo al árbol... pensaba ¿porque no aprendemos del muérdago que se propaga por toda la ciudad? ¿ser un pulpo mejor que en lugar de chupar la savia,la nutra?... 


 Y ahí seguimos, más testarudo/as lo/as jóvenes que yo y recordándome cuando lo era hace tiempo y las ganas de hacer antes de descalificar y decir  "¡No! ¡Qué va, eso ya se probó! ¡No se puede! ¡van a fracasar!" (quizá los que ahora somos adultos lo probamos pero no de la forma correcta, pienso)... el domingo nos faltó agua y se recolectó una poca de unos charcos, acarreamos troncos y ramas y Lola, la perrita asambleista nos ayudó (se "emperró" un poco en cargar ramas demasiado pesadas para su hociquito, pero luego entró en razón y cargó junto a su humana unas más pequeñas) Y nos pusimos de acuerdo para ir afinando detalles para el pic-nic del domingo 15 de febrero al que están invitado/as ¡haremos un taller de composta! ;D y pintaremos señalizaciones para el parque con los niño/as que acudan (grandes y chicos)

Luego llegué a mi café favorito y como estábamos algo saturado/as de lo vivido en la semana,  decidimos que haríamos un "círculo de poder" nos tomamos de las manos, de espaldas para no reírnos y a la cuenta de tres gritamos fuerte! fuerte!!! AAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhgggggggggggggg!!! 
...fue liberador, nos reímos mucho y fuimos a abrazar árboles... seguimos riendo y nos pusimos a dibujar. Me gusta tanto coincidir con personas tan locas como yo. No ganamos nada, pero como nos divertimos y ejercemos esa resistencia a darnos por vencidxs... si podemos jugar y reirnos es que no nos han quitado esa capacidad de seguir vivxs

Y ahí estamos, seguimos... sigo, un poquito con el corazón roto por otras circunstancias, pero viva, riéndome y siendo feliz de a cachitos con personas que quiero. 

¿Ustedes? ¿Cómo pasan sus fines de semana?

lunes, 22 de diciembre de 2014

De dibujos, de niñas y de jardines...

Estoy por cumplir 5 meses de pertenecer al Jardin del Arte en El Carmen en San Angel (sobre la Calle de Amargura frente al número 5, al lado de la Gasolinería). Hecho el comercial, les cuento que aún no me apropio de mi puesto ni encuentro la forma de qué es lo que quiero mostrar cada sábado. Sin embargo me he dado cuenta que me gusta mucho compartir con las personas lo que hago y mucho más compartir ese gusto por dibujar. Pero eso ya lo sabía, ahora intento vender mi obra (ya he hecho ¡5 ventas! tres de ellas para que mis dibujos viajen a Europa)... iré contándoles poco a poco, que apenas entré ya tengo varias anécdotas. La de este post es sobre tres niñas que me visitaron el sábado pasado.




El sábado anterior estuve con Perla y Jimena de 3 y 4 años respectivamente, ellas dos son hijas de una artesana mazahua que vende sus bordados. Mientras su mamá acomodaba su mercancía, su bebé y dos hijas mayores. Jimena se acercó a preguntarme: -¿Dónde está tu mamá? ¿Qué haces?. Le dije que mi mamá estaba en su casa y yo dibujaba... comenzó a tomar mis pinceles y le pregunté si quería ella dibujar. De pronto Perla también se unió y dijo que le gustaban mis "moshcosh"... (en realidad yo estaba tratando de dibujar un colibrí...jeje)



Estuvimos un buen rato juntas... me maravilla que con sus pequeñas manos tengan menos temor de usar el pincel y también que siga siendo tan atractivo para una niña o niño pintar, usar tinta, mancharse.

Se fueron finalmente y casi enseguida se acercó otra niña con su abuela un poco más grande, Juliana de 6 años su familia estaba esperando la camioneta con el valet parking. Igual le pregunté si quería dibujar y con el mismo contento de Perla y Jimena se pusó a pintar...llegó su papá y su hermano Matias que se quedó con las ganas de también unirse porque ya no tenían tiempo.


Me quedé pensando en la gran diferencia de la vida de Juliana y de Jimena y Perla... dicen que infancia es destino... dibujé con las tres, las tres niñas que serán mujeres... ¿dibujarán igual una tarde? ¿Querrán dedicarse a pintar? ¿Significará para ellas lo mismo que a mi: mi vida?... no sé... lo único que estoy segura es de que las tres dibujan y disfrutan usar un pincel y tinta y enseñarme sus dibujos.