sábado, 5 de julio de 2014

Me robaron...

Me robaron. Escribo esto en un momento en que estoy muy, muy enojada… y cuando intento calmarme entonces la tristeza y el sentimiento de desesperanza se acomodan y  prefiero seguir encabronada… y escribir para intentar explicarme a mi misma estos sentimientos y no dejar que me roben también el deseo de compartir. 



Resulta que me robaron como ya me han robado en otras ocasiones… esta vez (igual que esas otras veces) me robaron ideas, me robaron imágenes, me robaron frases, me robaron tiempo. Me robaron lo que hago para causas comunes de derechos humanos… Me habría enojado también por trabajo personal y que cobro (siempre mal porque hasta eso, soy mensa en vías de dignificar mi trabajo) no, no de lo que hago para pagar mis gastos y las croquetas de mis gatos. Me robaron con lo poco que aporto para el trabajo de derechos humanos.
Y ustedes dirán, menos mal que no te robaron dinero, objetos. Y si, directamente no, pero es peor por la forma reiterada de robar, el intento de ¡justificar el robo! y más aún quien(es) roban efectivamente, sacan provecho tangible a costa de lo cómodo que les resulta robarle ideas, adjudicarse el trabajo y habilidades/conocimientos de otras personas que están poniendo de su tiempo, de su dinero, de sus conocimientos para que ellos/as, al robar, saquen provecho personal… No estoy hablando de tomar el conocimiento universal, el tomar del bien común que significa el trabajo para/por otras personas,es el robo deliberado de algo que saben no les pertenece y no darse ellxs mismxs el reconocimiento de que les gusta, de que es idea de otra persona, porque sabes que no lo trabajaron y que intentan sorprender con que es su idea, su trabajo, sus capacidades y además, ir por ahí dándoselas de defensore/as de derechos humanos y ni siquiera reconocer que se equivocaron y disculparse.
Les cuento y uso como ejemplo el más reciente robo… pero es lo acumulado, lo ya visto antes y recordarlo de nuevo. En tuiter me avisaron de una imagen y frase que surgió a partir del cariño y aprendizaje con otra mujer y su compromiso con un tema: Trabajar en contra de la trata de personas.


Ya había yo detectado intentos previos de otros colectivos que son satélites de otra persona que usa el tema para sus propios fines, que arriesga la integridad de las víctimas exponiéndolas como si ese fuese el único recurso para conmovernos con el grave problema que es la Trata de Personas. Primero fue usar una foto sin el reconocimiento, luego usar una frase y adoptarla en sus materiales sin dar el crédito, luego como las actividades son justo de promover, difundir… pues resultó fácil, copiar el color, la idea, los elementos y la frase del logo de @rostrosdelatrata para hacerlo pasar como idea original suya esta vez de @fundaciónFind que, triste paradoja, dice que su trabajo es luchar en vs del robo de niñxs… pero ya la conducta ha sido reiterada en otras personas y colectivos afines, de la experiencia triste con otros fulanos que igual se dicen defensore/as de derechos humanos y sólo cobran.
La trise justificación de quien maneja esa cuenta en esta ocasión y del avatar que orgullosamente presume ser galardonado en los Pinos es Juan Manuel Estrada. Y pretexta muy tristemente… pero su conducta y ética es la misma de otras personas que igual llegan a temas colectivos, una vez que ya trabajaron otras personas, se ponen para la foto y cobran (porque lo hacen) por venderse como activistas/defensore(as) influyentes en tuiter, en su estado, como “líder(es)” de activistas, aunque arremangarse la camisa y sudar el trabajo diario muy poco cuando ni eso, o compartir la ganancia que genera por “asesorar” con el dolor de víctimas se queda en nombrarles (a veces ni eso)…pffff

EEso es lo que me roba la esperanza y el amor por compartir… ¿cómo puede alguien cobrar por eso? ¿venderse con el trabajo colectivo surgido de la indignación y el dolor?... y no estoy hablando del derecho que tenemos todas y todos a cobrar por nuestro trabajo, a la necesidad de generar recursos para optimizar el trabajo no gubernamental, de la dignidad que da tener una economía sana que nos permita trabajar y poner al servicio de todo/as lo que mejor sabemos hacer… Eso también lo hace el señor de la basura, la señora que sale a vender comida, el joven que estudia y trabaja, el empresario/a honesto que invierte y se arriesga junto con sus trabajadore/as.

No, no estoy hablando de eso y esa punta de malandrines de quienes hablo saben bien qué cobran y a quienes y lo sucio de “venderse” en lo oscuro, a las espaldas, ocultando lo que debería ser tan transparente que se pueda hablar de ello sin manipulación y sin chantaje.

Hace muchos años leía citas de Peter Benenson (ese abogado que fundo una de las más grandes organizaciones no gubernamentales de derechos humanos en el mundo y que basa su trabajo en el  voluntariado, en la generosidad de sus voluntario/as) y decía cuando hablaba del logo de Amnistía Internacional

“La vela no arde para nosotros, sino para todos aquellos que no conseguimos sacar de prisión, que fueron abatidos caminos de prisión, que fueron torturados, secuestrados, o víctimas de desaparición. Por ellos es la vela” Peter Benenson

¿No es demoledora? ¿No les enchina la piel? arde una vela por lo que nos falta, por lo que no pudimos hacer... a mi sí, porque me cuesta mucho asumirme, decirme “Defensora de DDHH”… prefiero y me siento mucho más cómoda sentirme algo así como “Educadora en DDHH” porque la primera palabra "defensor/a"  lleva ya implícita una valentía de morir por ello, si es necesario, y  que yo no tengo (como tristemente han sido encarceladxs, asesinadxs, hostigadxs tantas y tantos verdadero/as defensora/es) trabajar con víctimas es el reconocimiento pleno de que alguien ya ha sufrido y sentido en carne propia la violación a sus derechos humanos, ya hay víctimas (así en plural, porque toda persona que es víctima lleva consigo una familia y amistades que le aman y son víctimas también, no daños colaterales) es el “palo dado ni Dios lo quita” que me hace sentir  vergüenza cuando estoy frente a una víctima y no puedo hacer nada, más que solidarizarme con ella y unirme a su lucha a su legítimo reclamo de justicia. ¿Cobrar por ello? Pffff… 
y recuerden, no hablo de quien pone sus conocimientos y trabaja en una organización o tiene una profesión que le garantiza un sueldo y también  responsabilidad de hacerlo bien. No va por ahí, no se trata de ir negando los propios derechos cuando se defienden los de otra/os, estoy hablando de ir engañando… mintiendo a otro/as y a sí mismos al no reconocerlo, es cobrar un sueldo de 80 mil pesos y pedir más dando como resultados pretextos y no eso: resultados de que tu trabajo ha ayudado a que haya menos víctimas y más responsables frente a la justicia. Eso… es lo deplorable, lo vergonzoso al cobrar por algo que sabes, no hiciste y que si un día dejara de haber víctimas dejarías de ser párasito de ellas… son quienes trabajan para que sigan las víctimas y las velas de los velorios… no para que un día encendamos todo/as velas sólo como un recordatorio para que nunca más vuelva a suceder y que la luz sea para aquello/as que se quedaron en el camino dando su vida, su tiempo, su seguridad.

Prefiero decirme educadora porque eso tiene más de esperanza para que nunca más suceda, para que un día quien lastima a alguien, quien su actuar hace que otras personas sufran pobreza y discriminación sepa que puede ser llevado a la justicia. Que no se sienta impune y si mira la ocasión se lo piense… ¿cobrar por ello? Igual que quien defiende, sólo si está en un marco honesto de reconocimiento por el trabajo personal, por el tiempo y dinero invertido para estudiar, para adquirir experiencia, para que un día trabajemos de otra cosa, pero nunca más por que alguien sufrió…nunca por el uso del trabajo de otros, por la buena fe, por lo sentimientos de otras personas que le depositan su confianza. Eso, eso es fraude! Porque en este país tan dividido, al menos quienes se ponen del lado de “lo/as malos” andan por ahí con el traje de lobos… no se ponen una piel de borregos que no tienen porque además de querer sacar provecho personal también quieren el reconocimiento de “ser buenxs”  que se otorga sólo con una vida de trabajo, con lo que dicen quienes tuvieron la fortuna de conocer su valía, no se adjudica con mentiras ni con engaños, con robos que no son tangibles…

Y ya, ya me desahogue… escribiendo es como me he explicado ahora porque me molestó ya no  tanto el robo sino la justificación de robar a una idea puesta al servicio común sin reconocer que se intentó dar la impresión que es idea propia cuando se sabe bien que no. Es eso: el adjudicarse lo que actuando así, jamás se podrá desarrollar: el gusto de saberse útil, de saber que se pone su granito de arena para que NUNCA MÁS.

Quien se vende como defensor(a), como líder, como activista tiene el compromiso de que su trabajo, nuestro triste trabajo y pequeña o gran aportación no es para que se nos reconozca, ni para que digan “mira tú qué bueno, que generoso/a, que valiente” es para comprometernos, como con la libertad, a hacerlo bien y sin descanso, asumiendo la responsabilidad y el peso que eso lleva. Es  compromiso de reconocer que nada no es dado por nosotros/as sino para otro/as… que reconocer el esfuerzo y el trabajo de la/os demás es reconocer que estamos luchando porque nuestra humanidad nos lo exige…
Me robaron una idea, una frase ooootra vez... trato de digerir que no quiero poner a mis dibujos una marca de agua porque es como quitar el gusto de compartir una imagen y que si les sirve la usen pero que me den el crédito a mi y a la organización para la que fue hecha la frase, la imagen si es el caso (y aqui quien tiene los derechos es @rostrosdelatrata). Me han llegado a pedir imágenes y las hago con gusto, si sacan cierta ganancia igual les pido una ganancia, si es sin fines de lucro puedo hacerla gratis pero en el entendido que me darán el crédito y lo hacen y estamos a mano y les agradezco piensen en mis dibujos o mis ideas para su trabajo...
Un robo es un robo Sr Estrada de @FundacionFind y usted compartió una imagen  intentando engañar que el color, la idea y la frase eran suyas y no.... no es cierto y eso se llama PLAGIO y con quien se tiene que disculpar es a quien le robó y no justificarse de forma tan lamentable escudándose en "el bien común" su prestigio se basa en la credibilidad y honestidad.
Y robar las ideas, los sentimientos, la esperanza y el trabajo de otro/as no es el beneficio "común", y lo saben. Lo sabemos. 

2 comentarios:

Martes de cuento dijo...

Vaya, con lo fácil que hubiera sido pedirte que colaboraras. Seguro que habrías intentado echar un cable. No te conocen de nada. Ellos se lo han perdido.
Un abrazo.

Margarita Nava dijo...

Exacto Nona!!! Era muy fácil pedirlo... pero ese señor incluso prefiere disculparse con otras personas menos conmigo... :(

Abrazo a ti!!! ;D